Durban y la Costa de Natal

Se conoce en muchas latitudes como la “Ciudad del Veraneante”, pero este es tan sólo uno de los aspectos de Durban. Es también un puerto grande é importante; en realidad, la ciudad debe su propia existencia a su magnífica bahía. El puerto de Durban mantiene más tráfico de cargamento que cualquier otro sobre costas africanas.
Durban se ha constituido en el balneario más popular de Sudáfrica debido a su clima subtropical, lo suficientemente cálido como para posibilitar las actividades playeras en toda época. Asimismo, por sus relucientes hoteles y apartamentos frente al mar y su largo tramo de doradas playas contra el azul del Océano Indico.

Es una ciudad plena de matices y bulliciosa alegría. Transeúntes vestidos cor. ropa de verano, flameantes saris y, de vez en cuando, indumentaria tribal decorada con mostacillas, atestan las calles. Las velas ondulan y giran en la Bahía. Un hipódromo cum club de golf, ubicado casi en el centro de la urbe, refuerza el espíritu veraniego; también aportan su cuota los campos de tenis y de bolos, además de los restaurantes y lugares de diversión nocturna. Luciendo tangas y bronceados, los adoradores del sol se agolpan en las playas; manteniendo un precario equilibrio sobre sus tablas, los jóvenes se deslizan hacia la costa sobre las crestas de las olas; van y vienen las naves al puerto, grandes y pequeñas; el sol ilumina a quienes trabajan y a quienes descansan.